Historia de la Opera - La Opera en Rosario

 

- La Opera en Rosario

UNA TRADICION DE MAS DE UN SIGLO. La ópera en Rosario tiene una tradición de más de un siglo, desde que se presentara la primera obra completa en 1857. El esfuerzo de varias generaciones mantuvo encendida la llama del arte lírico. Considerada durante décadas como un pasatiempo decadente destinado a entretener a la burguesía ociosa, la ópera ha sobrevivido al tiempo y a la crítica malintencionada de quienes no la conocen. El melodrama musical goza hoy de excelente salud en todo el mundo. Una inusitada popularidad que se evidencia en nuestro medio no sólo por la concurrencia de un público rejuvenecido y dispar, sino también por la impresionante demanda de CD y DVD operísticos que han inundado el mercado. Verdi, Puccini, Rossini, Mozart, y tantos otros compositores son redescubiertos por una nueva generación ávida de insospechadas formas musicales y teatrales. Puestas cada vez más afiatadas en lo musical, así como cuidadas en lo actoral y en lo estético, incentivan la afluencia del público a los teatros. Un espectáculo sin duda artificial, pero que sin embargo ( o tal vez por eso mismo ) logra interesar y conmover a un importante sector del público haciendo que el embeleso de la música supere, incluso, las posibles barreras idiomáticas. La ciudad de Rosario posee una ininterrumpida tradición operística de más de un siglo ( la primera ópera completa se representó en 1857 en el Teatro de la Esperanza ). Una historia sostenida con titánico esfuerzo por varias generaciones de artistas, empresarios y aficionados que a lo largo de los años hicieron posible que este difícil y costoso arte se siga representando en la ciudad, más allá de las modas, los fluctuantes avatares económicos y la reticente ayuda oficial. Desde finales del siglo pasado, Rosario se configuraba como una pujante ciudad agro exportadora que recibía enormes contingentes de inmigrantes europeos. Los empresarios vislumbraron el filón que significaba el sustancial aumento de público, y las grandes compañías líricas ( sobre todo italianas ) incrementaron las visitas a nuestras costas. Las barracas y pequeños teatros de la ciudad ( viejo Olimpo, Politeama ) se tornaron insuficientes e inadecuados para llevar a cabo espectáculos operísticos, lo que motivó la construcción de nuevos espacios. El año 1904 marcó un hito en la historia del arte local. Se inauguraron en Rosario dos magníficos coliseos especialmente acondicionados para el espectáculo lírico: el Teatro La Opera ( hoy El Círculo ) y el Teatro Colón ( irresponsablemente demolido en los años cincuenta ). Años más tarde se les agregaría el Teatro La Comedia y el Odeón ( actual Auditorio Fundación Astengo ). En estos escenarios se desarrollaron las más antológicas funciones, inimaginables hoy en cualquier teatro de provincia. Basta enumerar algunas de las celebridades que se presentaron: Luisa Tetrazzini ( diva cuyo carruaje fue empujado a pulso por una fervorosa multitud de admiradores desde el hotel hasta la Estación Rosario Central ), Rosina Storchio, Titta Ruffo, Bernardo de Muro, Elvira de Hidalgo, Enrico Caruso ( en una inolvidable función de I PAGLIACCI, en la cual, según los investigadores, se llegó a "alquilar" por turnos un agujero del decorado para verlo cantar ), Gabriela Besanzoni, Tito Schipa, Amelita Galli Curci, María Barrientos, Carlo Galeffi, Claudia Muzzio, Giácomo Lauri Volpi, Miguel Fleta, Lily Pons y Beniamino Gigli, entre la inmensa pléyade de ilustres visitantes. También el Rosario del primer cuarto de siglo supo de rarezas y singulares privilegios musicales: aquí se realizó el estreno nacional ( no oficial ) de " TOSCA ", de G. Puccini, Pietro Mascagni dirigió su ópera " ISABEAU ", y Saint Saens hizo lo propio con su " SANSON y DALILA ". Asimismo, esta ciudad fue y es un notable semillero de artistas líricos. No pocos alcanzaron relieve internacional, entre ellos podemos citar a Adelaida Saraceni, Felipe Romito, Antonio Carrión, Blanca Rosa Baigorri, José Cura. Desde la última posguerra mundial, razones económicas y culturales contribuyeron a la decadencia ( aunque no a la extinción ) del género en nuestro medio. Las grandes representaciones se fueron haciendo cada vez más esporádicas, suplidas muchas veces por versiones de concierto integrales. Un esfuerzo sin duda válido, pero carente de algunos de los fuertes condimentos que han hecho de la ópera la más compleja de las artes, ya que nuclea la música, el canto, el teatro y la danza.
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- Opera de Rosario

A diferencia de otras ciudades argentinas, Rosario nunca dispuso de elencos de ópera estables rentados por el Estado. La mayoría de las puestas corrieron por cuenta y cargo de instituciones privadas y arriesgados empresarios, los cuales contaron con el concurso de notables profesionales locales ( cantantes, coro, orquesta y directores ), así como por invitados del Teatro Colón y Argentino de La Plata y, en muchos casos, figuras internacionales de países vecinos. Pero la música era sólo una parte del espectáculo, ya que costear escenografías, confeccionar vestuarios y conseguir utilería fue parte del enorme desafío asumido por un desinteresado grupo de artistas y colaboradores rosarinos, empeñados en mantener viva la llama lírica en las últimas décadas. En procura de solucionar estos problemas recurrentes, y en virtud del interés demostrado por el público y la crítica de nuestra ciudad hacia el incipiente movimiento operístico, a partir de 1990 toma cuerpo el proyecto del Sr. Marcelo Aronna y la Sra. Adriana Acosta: “conformar un grupo orgánico de profesionales del arte con la finalidad de volver a ofrecer temporadas de ópera en la ciudad de Rosario”. Al impulso de estos precursores no tardaron en sumarse los Mtros. Rubén Coria y Rubén Botta, e instituciones como la Asociación Cultural “El Círculo”, el Coro Lírico Pía Malagoli, la Fundación Banco Municipal y la Municipalidad de Rosario, además del aporte de empresas del medio. De esta manera, en 1999 toma formalmente cuerpo la OPERA DE ROSARIO, una institución modelo en su género que desde entonces viene ofreciendo destacados ciclos anuales que dan cuenta de un verdadero renacimiento de la la escena lírica en la ciudad. En procura de solucionar estos problemas recurrentes, y en virtud del interés demostrado por el público y la crítica de nuestra ciudad hacia el incipiente movimiento operístico, a partir de 1990 toma cuerpo el proyecto del Sr. Marcelo Aronna y la Sra. Adriana Acosta: “conformar un grupo orgánico de profesionales del arte con la finalidad de volver a ofrecer temporadas de ópera en la ciudad de Rosario”. Al impulso de estos precursores no tardaron en sumarse los Mtros. Rubén Coria y Rubén Botta, e instituciones como la Asociación Cultural “El Círculo”, el Coro Lírico Pía Malagoli, la Fundación Banco Municipal y la Municipalidad de Rosario, además del aporte de empresas del medio. De esta manera, en 1999 toma formalmente cuerpo la OPERA DE ROSARIO, una institución modelo en su género que desde entonces viene ofreciendo destacados ciclos anuales que dan cuenta de un verdadero renacimiento de la la escena lírica en la ciudad.
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- Producciones Año 1994 - 2010

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- Que es una opera

QUE ES UNA OPERA: Ópera (del italiano opera = obra, derivada del latín = Opus) Definida por lo general como composición dramática o musical en la que el argumento se representa y canta con acompañamiento orquestal. CANTANTES (Voces, Registros, o Cuerdas): Soprano (lírica, dramática, de coloratura, spinto): la voz femenina más aguda o alta. Mezzosoprano (lírica, dramática): voz femenina media entre la de soprano y contralto. Contralto: voz femenina grave, profunda. Tenor (ligero, lírico, spinto, dramático): voz masculina más alta producida naturalmente, media entre la de contralto y barítono. Barítono (lírico, de carácter, heroico): voz masculina con una extensión media entre la del tenor y la del bajo. Bajo: la voz masculina más baja, profunda. LA PRODUCCION La ópera ha tenido siempre un carácter eminentemente vocal. Sin embargo, en el siglo XX también se ha hecho hincapié en el conjunto operístico, es decir, en todos los demás participantes y responsables de la producción total de una ópera: Director de orquesta: A cargo de la ejecución musical, del coro, y de los cantantes solistas. Coordina lo que ocurre en el foso de la orquesta con lo que está ocurriendo en el escenario Regisseur o Director de escena: Instruye a los cantantes en sus movimientos, y coordina sus interpretaciones. Es responsable, junto con el director de orquesta, de la interpretación de la obra Escenógrafo: Tiene a su cargo el diseño y realización de los decorados que se montan en un escenario, y a veces también del diseño de trajes. No difiere básicamente de los del teatro hablado Coreógrafo: Responsable o creador de los números de ballet que se ejecutan en las obras Iluminador: Persona encargada del conjunto de luces y efectos. Esta función tiene hoy en día, debido a las modernas tecnologías, gran importancia en la puesta de las óperas. No puede dejar de mencionarse también como elementos de fundamental importanciala participación en una ópera del Coro.
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